Lidiando con el sufrimiento

No sé lidiar con el sufrimiento.

No se lidiar con salir de mi zona de confort.

Busco al Señor, oro, pero he notado que mis oraciones están llenas de mis necesidades y peticiones. Esta bien pedir, Cristo conoce lo que necesitamos. Pero por sobre eso, mi oración debe hacerme buscarle a Él y no solo lo que me de.

No se lidiar con el sufrimiento porque busco hacer todo para no sufrir, en vez de aceptar Tu voluntad y confiar en que es perfecta. ¿A qué me refiero con esto? A que en algunas ocasiones me veo a mi misma yendo a la iglesia, orando o leyendo solo para demostrarle al Señor que soy buena cristiana, como si al hacer todo eso mereciera cosas buenas de mi Padre. Como si fuera un intercambio donde yo hago algo a cambio de otra cosa. Es cierto que debemos obedecer al Señor pero debe ser por amor, no por obtener algo o por miedo a perderlo.

Cuando algo va mal en mi vida, pienso que es porque hice algo mal. O también, cuando algo va mal e hice todo bien, pienso que no es justo y que merezco obtener cosas buenas. No me mal entiendas, no es que el Señor no nos recompense por obedecerle, sino que la vida en Cristo no se basa en lo que yo hago para que Él me prospere siempre. Es Dios mismo dando de Su gracia y por Su voluntad. Porque si nos diera lo que merecemos, no obtendríamos algo bueno, ya que aún cometemos errores.

No se trata de ser “buen cristiano” para impresionar a otros o a Dios. El seguir a Cristo no es ser buenas personas nada más, es buscarlo a Él para ser realmente transformados por Su Espíritu. Claro que hay que agradar a Dios (Gálatas 1:10), pero no por conveniencia.
Lo que el Señor nos da es por Su bondad, aun cuando no recibimos lo que esperamos, todo lo que nos da es bueno y por amor a nosotros.

Le obedecemos por amor y con gozo, no por miedo a perder lo que nos ha dado, ni como forma de obtener algo mejor.

Haya sufrimiento o no, Él sigue siendo el mismo y Su amor por nosotros no cambia. Ayúdanos Espíritu Santo a buscarte sin importar lo que pase o dónde estemos. Por amor, no por conveniencia. Que nuestras oraciones estén llenas de gratitud y busquen verdaderamente Tu presencia.

Quiero adorarte Señor en todo tiempo, en bienestar o en tempestad. No quiero huir del sufrimiento sino aceptarlo y en medio de él buscarte a Ti, depender de Ti. Quiero adorarte cuando respondas mis oraciones cómo espero pero también cuando respondes a Tu manera.

El sufrimiento me hace depender de Ti, madurar y dar fruto si te busco primero a Ti.

Tu nos sacarás de la tempestad pero mientras eso pasa nos dices:

Carrito de compra